ORIENTACIÓN 

COMUNICACIÓN FAMILIAR     

Aprendemos a ser padres, adolescentes, docentes, amigos, compañeros… A veces todo fluye y resulta fácil, agradable y divertido. Otras, cerramos los ojos deseando que las respuestas aparezcan milagrosamente y acompañadas de kilos de paciencia.

Sí, hay momentos duros y sabíamos que los habría.  Pero lo que olvidamos a veces es que no tenemos por qué aprenderlo todo solos y menos aún en caída libre. No por pedir ayuda vamos a ser menos capaces o aptos para ser padres, madres, profesionales, sino todo lo contrario. ¡Lo valiente es saber pedir ayuda!

¡No se trata de sobrevivir sino de disfrutar de la vida!