Sabemos que lo habitual es que el primer post de cualquier blog lo escriba el promotor de la empresa. Pero es que en Chiflú nada es convencional.

Somos los responsables de la imagen de chiflú (si te gusta, gracias. si no te gusta, lo entendemos. No somos una siesta de verano en vacaciones…). Bueno, en cualquier caso queremos contaros lo que la modestia de Noelia no deja que sepáis.  Chiflú es uno de esos proyectos que enamoran a primera vista. Por su implicación, por su preparación y por su dedicación. Porque nadie como una madre para entender a otros padres. Entender sus preocupaciones, sus alegrías, sus angustias y sobre todo enseñar a gestionar todas estas emociones.

Porque la Noelia- madre es incapaz de hacer nada donde no se sonría. Porque su vida es un caos de sonrisas y carreras. Como todas las madres.

Porque Noelia-madre no es capaz de hacer nada sin contar con su pequeño. Es más, tuvimos que pedir opinión a un canijo de 6 años que nos dio los mejores criterios para dar forma a Chiflú:  “Chiflu tiene que ser de color amarillo, bueno también azul que es mi color preferido. Tiene que oler a fresas de verano. Y en la web quiero que haya una estantería donde todas las madres puedan dejar su móvil antes de entrar.  ¿Quieres que te dibuje como veo a chiflú?”

 

 

Y así, este pequeñajo nos dio una lección de creatividad y diseño.

Mientras,  su madre le miraba con esa cara con la que solo las madres miran  a su hijo mientras duerme. Amor en estado puro.

Porque la esencia de Chiflú es la comunicación familiar. Noelia-profesional te enseñará  a entender a quién tienes enfrente;  porque empatizar es conectar.  Y para conectar, en muchas ocasiones, es necesaria una guía. Es necesario Chiflú.

No tenemos ninguna duda de que Chiflú será un éxito, porque tiene lo que se necesita: Una madre detrás de un gran proyecto en el que cree por su experiencia  y un pequeñajo con grandes ideas.

Ah y recuerda, antes de nada, deja el móvil en la estantería.