Me llamo Marga y todo empezó el día que le diagnosticaron leucemia a mi hijo de tan sólo 3 años, Mario. Nuestra vida se quedó parada durante casi dos años y medio. Cambiamos parque de bolas por habitaciones de hospital y colegio por pasillos llenos de niños con sus respectivos goteos…y entonces aprendí a afrontar la vida de otra manera. Durante la estancia en el hospital, viví muchas alegrías, entre ellas celebrar el día que Mario tuvo unas pocas defensas o cuando le dejaron salir de la habitación ¡Ya no estaba en aislamiento! Pero también sufrí muchas pérdidas. Niños que se quedaron sin fuerzas para luchar contra la enfermedad y abrieron sus alas para volar alto. Llevo conmigo día a día el corazón partido. Medio roto por todo lo vivido pero por otro lado, sintiéndome afortunada de que Mario esté a nuestro lado.

¿Mi gran ilusión ahora? Devolver lo que me han dado, devolver ese apoyo a otras familias que están pasando por lo mismo que pasamos nosotros. ¿Cómo? Haciendo lo que mejor se me da en esta vida, el arte de la estética y la creatividad. Aunque sea asesora de imagen, dicen las familias que me he convertido en “ILUSIONADORA” porque quiero llevar toda mi ilusión y fantasía a estos niños que han hecho un “paréntesis” en sus vidas normales.

Se te rompe el corazón cuando ves a pequeños y adolescentes intentar entender y asimilar los cambios físicos provocados por la enfermedad: la caída del pelo, cejas y pestañas o cuando empiezan a estar hinchados por la medicación…. y cuando les empieza a salir el pelo, es rebelde, rizado y encrespado. ¡Creo que es extraordinario tener la oportunidad de ofrecerles un apoyo  “algo distinto”, mágico y colorido! Entre mis pociones favoritas, mis “PLUMAS DE LA VIDA”. Hacer desvanecer durante un instante esa inseguridad que sienten debido al deterioro físico; es un sentimiento asombroso para ellos, sus familias y para mí. He pasado por lo mismo y eso me vincula a cada uno de ellos. Entiendo perfectamente los miedos que sienten y también la importancia que tiene para ellos la imagen que dan a los demás, el aspecto físico. Son edades muy delicadas, sobre todo en la adolescencia. Mirarse en el espejo y no reconocerse es un sentimiento aterrador pero mi objetivo es intentar acercarles un poco más a la vida de cualquier niño o joven de su edad, hacer más llevaderas las tardes en el hospital y motivarles a seguir luchando.

Muchas veces, a ellos les da vergüenza ir a la peluquería porque no saben lo que quieren.  Y no saben tampoco las posibilidades que tienen dependiendo de la medida o el estado en el que está el pelo. No os preocupéis si aún no hay pelo, o si es muy corto. La creatividad no tiene límites. Extensiones, pequeñas trenzas, la manicura, los masajes en las manos, maquillaje, tatuajes de colores… y sobre todo la empatía, la comprensión mutua, las risas y los abrazos. ¡Un chute de energía!

Me dirijo a todas las familias que tienen o conocen algún peque/joven con Cáncer. Animaros a poneros en contacto conmigo, sin compromiso. Dejadme que os cuente mi proyecto y lo que os puedo ofrecer. Lo que os puedo prometer de antemano es que aceptando el apoyo de los demás, se vive esta enfermedad de otra manera.

Marga: +34 647 618 390