Relajarse y luego resolver. Esa es nuestra filosofía.

Conservar la calma y mantener la mente despejada cuando nos encontramos en un momento tenso es a veces muy complicado. Aprender a realizar ese “STOP” cuando vemos que las emociones empiezan a proyectarse de forma negativa, es lo que nos ayudará a comunicarnos de forma efectiva.

Los conflictos pueden producirse en cualquier ámbito de nuestras vidas: laboral, escolar, familiar y social. No importa dónde ni con quién; cuando la comunicación se deteriora, sólo entonces empezamos a alejarnos de las posibles soluciones. Dejamos de escuchar, y por lo tanto, perdemos la capacidad de empatía y de encontrar una comprensión mutua.

LTKM (Loosen The Knot Method) que significa “aflojar el nudo” es la base de todos nuestros proyectos. Si lo que queremos es deshacer un nudo pero tiramos fuerte de él y lo tensamos, conseguiremos el efecto contrario al deseado. Si, por otro lado, optamos por aflojarlo, será mucho más práctico a la hora de deshacerlo. La misma lógica es aplicable a las relaciones y es importante enseñársela a los niños desde muy pequeños.

En Chiflú hemos comprobado que el porcentaje de conflictos resueltos es considerablemente más alto tras disminuir “la tensión” entre los implicados. Cuando focalizamos toda nuestra atención en el problema, perdemos la capacidad de ver más allá. La presión que a veces ejercemos sobre las personas relacionadas con el conflicto es tan significativa que disminuye su capacidad de reflexión a la hora de buscar opciones y soluciones.

Hacer el “STOP”, desconectar, respirar y relajarse e incluso reír, aún existiendo el problema, es el primer paso a una comunicación fluida basada en el respeto y en el cariño y, a veces, sólo con este primer paso, ya tenemos la mitad del camino recorrido.